Deudas

Bola de nieve o avalancha para pagar deudas

Ambos métodos ordenan tus deudas y concentran el esfuerzo en una sola cuenta. La diferencia está en si priorizas el saldo más pequeño o el tipo de interés más alto.

Antes de elegir un método, paga al menos el mínimo de todas tus deudas y decide cuánto dinero extra puedes destinar cada mes. Después ordena las cuentas, mantén ese pago extra en la primera y, cuando desaparezca, pásalo a la siguiente.

Método bola de nieve

Ordena las deudas de menor a mayor saldo, sin tener en cuenta el interés. Atacas primero la más pequeña mientras mantienes los mínimos en las demás. Al liquidarla obtienes una victoria rápida y sumas ese pago a la siguiente.

Su ventaja es conductual: ver una cuenta desaparecer puede ayudarte a mantener el plan. Su coste potencial es pagar más intereses que con otro orden si la deuda pequeña tiene un tipo bajo y otra deuda grande cobra mucho más.

Método avalancha

Ordena las deudas de mayor a menor tipo de interés. Mantén los mínimos y dirige todo el dinero extra a la tasa más alta. Matemáticamente, suele reducir el interés total y puede terminar antes cuando los saldos y los pagos son comparables.

La avalancha requiere más paciencia: la primera deuda puede tardar en desaparecer si tiene un saldo grande. Si abandonas el plan por falta de resultados visibles, la ventaja teórica se pierde.

Cómo elegir sin complicarte

  • Elige bola de nieve si necesitas una meta cercana para mantener la constancia.
  • Elige avalancha si puedes seguir el plan aunque la primera cuenta tarde y quieres priorizar el coste matemático.
  • Combina ambos solo con una regla clara, por ejemplo, eliminar una deuda pequeña que te libere una cuota y luego pasar a la tasa más alta.

Compara siempre el tiempo estimado y los intereses totales. Las cifras dependen de los saldos, las tasas, los mínimos y de si sigues haciendo nuevas compras o disposiciones. Una simulación no sustituye negociar con tus acreedores ni pedir asesoramiento si no puedes cubrir los mínimos.